La Paz, 17 may (PL) La promulgación del referendo revocatorio de los cargos del presidente y el vicepresidente de la República y ocho prefectos departamentales se convirtió en el hecho más descollante de esta semana en Bolivia.
En una ceremonia celebrada el lunes en Palacio Quemado, el jefe del ejecutivo ratificó que promulgó “la ley por respeto a la Constitución política del Estado boliviano, al Congreso Nacional, y por tanto, el respeto a la legalidad de nuestro país, donde el pueblo por primera vez podrá revocar el mandato de sus dirigentes”.
El ex líder cocalero destacó la posibilidad que brinda ese plebiscito, cuya fecha quedó fijada para el 10 de agosto próximo, de definir democráticamente quién continúa sirviendo a los intereses de los bolivianos, después de ser elegido para su función. Morales expresó sentirse muy contento por esa posibilidad, pues no siente miedo de que el pueblo juzgue la labor desarrollada por los dirigentes, y así, se podrán resolver las diferencias existentes entre el Gobierno y algunos prefectos.
Además, el jefe del ejecutivo invitó a observadores y organizaciones extranjeras a que actúen de forma activa en el sondeo, como una vía de mostrar la transparencia de esos comicios y la voluntad del Gobierno de someterse al criterio popular, pues “quien no hace daño, no tiene miedo”.
Al margen del plebiscito, el otro acontecimiento que mantuvo en el país el tenso ambiente de meses recientes fue el anuncio realizado por la Corte Departamental Electoral (CDE) de Santa Cruz sobre la entrada en vigor del estatuto autonómico votado el pasado 4 de mayo en ese territorio.
En un acto considerado por la administración un absurdo y un “show” político, el prefecto Rubén Costas fue proclamado gobernador de ese oriental territorio, donde numerosos sectores sociales -al igual que en gran parte de la nación- expresaron su rechazo a esa disposición.
La víspera, el vicepresidente, Alvaro García, catalogó la creación de una asamblea legislativa en Santa Cruz como un atentado contra el Congreso Nacional, y reiteró la determinación de las autoridades constitucionales de impedir la suplantación de las instituciones democráticas.
El vicetitular convocó para este miércoles a los líderes de las cuatro fuerzas políticas representadas en ambas cámaras (Movimiento al Socialismo, la alianza Poder Democrático Social, Unidad Nacional y el Movimiento Nacionalista Revolucionario) para iniciar un diálogo en pos de solucionar la actual crisis política.
“Los invitamos a ensamblar voluntades políticas y no jugar al golpismo congresal. La Constitución Política del Estado es más fuertes que sus caprichos y su soberbia”, aseguró la autoridad.
En el ámbito económico, lo más significativo resultaron los avances en el proceso de nacionalización de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL) y el levantamiento del veto para la exportación de aceite a las empresas Fino, IOL, Gravetal y Crisol, hasta ahora reticentes a asumir las tarifas fijadas por el ejecutivo.